DESDE EL INICIO DEBEMOS DE SER CONSCIENTES

DESDE EL INICIO


El nacimiento llamado “a término” es el que se produce hacia la semana 38-40. El proceso del parto , traumático para el bebé, constituye una serie de variaciones físicas en el entorno y en su modo de existir hasta  entonces (desaparición  de placenta, cordón umbilical y      líquido amniótico). Pasa de un ambiente líquido, oscuro, a temperatura constante y un sonido amortiguado, a otro frío, luminoso y ruidoso.
El primer llanto será la demostración que el sistema respiratorio funciona, ya que el aire entra a los pulmones y es expulsado por la boca.
El corte del cordón umbilical supondrá una puesta en marcha del sistema circulatorio, ya que produce un aumento de la presión sanguínea que regulará posteriormente.
Aparece el reflejo innato de succión, fundamental para la supervivencia.

FASES DEL CRECIMIENTO HASTA ADOLESCENCIA

Ver crecer nuestros peques implica poder contemplar una serie de factores evolutivos que van desde su nacimiento hasta su adolescencia. En este tramo, nuestro papel es fundamental para inducierles a creer en una serie de valores que puedan acompañarles en su evolución como personas y puedan adaptarse a una sociedad que de alguna forma está evolucionando en ciertos aspectos que son necesarios de tratar y conocerlos para poder acompañar en la evolución a nuestros peques.

EL DESARROLLO DE LA FORMA DE LENGUAJE DURANTE LA PRIMERA INFANCIA De los 3 a los 6 años .

Pagina asociada
. EL DESARROLLO DE LA FORMA DE LENGUAJE DURANTE LA PRIMERA INFANCIA.


De los 3 a los 6 años se abre un importante período de desarrollo para todos los aspectos del lenguaje. Los mecanismos que intervienen en la adquisición del lenguaje son internos y externos.
Las habilidades fonológicas de los niños experimentan un crecimiento importante y se evoluciona hacia la producción de oraciones complejas que se van hilvanando unas con otras y permiten al niño construir narraciones.

   Desarrollo fonológico: cómo se va completando la adquisición del sistema de fonemas.

Generalmente los niños menores de 4 o 5 años aún tienen dificultades para reproducir las sutiles variaciones de sonidos que demanda la producción del lenguaje oral. De estas dificultades se derivan los denominados procesos fonológico. Hay tres tipos de procesos fonológicos: reducción y simplificación de la estructura silábica, procesos de asimilación y procesos substitutorios.

En lo que se refiere a la adquisición de la lengua española, a los tres años:

-El 90% de los niños españoles ya emiten correctamente los siguientes fonemas: /m/, /n/, /ñ/, /p/, /t/, /k/, /b/, /l/ además del sonido correspondiente a la “j” y a la “g”.

-Los niños ya pronuncian bien los diptongos decrecientes, tales como /ai/, /ei/, pero tienen dificultades con los crecientes. También tiene problemas con los sinfones o grupos consonánticos “Cl” y “Cr”.

-Problemas con el fonema /d/ cuando va entre vocales y los fonemas correspondientes a la “z”. Pronunciación a veces incorrecta de la “r” fuerte.

Entre los 4 y 5 años se observan los siguientes progresos:

-Se logra producir correctamente la /d/ entre las vocales, se articula bien la /g/.

-El 90% de los niños ya produce bien la consonante fricativa /f/; un 80 % articula bien la /s/ y un 70% el sonido correspondiente a la /z/.

-La mayoría de los niños pronuncian bien el sonido correspondiente a la /ch/ a diferencia de lo que ocurría a los 3 años.

-Todavía no se alcanza la cifra de 90% de niños que pronuncian bien los grupos consonánticos, ni la “r” fuerte, aunque muchos más niños de estas edades ya las articulan bien.

A los 6 años hay una mejora significativa de las habilidades fonológicas que facilita el desarrollo creciente del vocabulario.

EL DESARROLLO PRAGMÁTICO Y LAS HABILIDADES PARA NARRAR

La comprensión del lenguaje en contextos de habla reales y cotidianos implica la participación de distintos tipos de conocimientos y habilidades.

Los actos de habla se caracterizan porque al pronunciarlos se realiza un acción al mismo tiempo. 
Actos directos: son aquellos enunciados en los que el aspecto locutivo e ilocutivo coinciden, es decir, se expresa directamente la intención.

Acto de habla indirecto: emisiones lingüísticas en las que no hay una correspondencia entre el significado literal (lo que se dice realmente) y el pretendido por el hablante.

Expresiones propias de este tipo de actos de habla son las preguntas, peticiones, órdenes, críticas que no se realizan explícitamente. Por ejemplo, cuando un padre le pegunta a su hijo:
“¿Te gustaría ir a ver a la abuela después?

Los tipos de información necesarias para comprender este tipo emisiones serían: 1- información estrictamente lingüística relativa a las palabras que forman la emisión, los morfemas y la estructura gramatical que se ha utilizado; 2-información sobre el contexto en el que se emite esta frase; 3- información sobre el interlocutor; 4-información sobre los usos del lenguaje, concretamente sobre qué tipo de fórmulas se utilizan para pedir de forma cortés en una lengua.

Una de las funciones privilegiadas del lenguaje cuya importancia trasciende el propio desarrollo lingüístico es la función narrativa.

Desde el punto de vista lingüístico, la complejidad de narrar se relaciona con la necesidad de conectar unas oraciones con otras, de evitar la redundancia, de establecer relaciones entre la información dada y la que se va introduciendo como nueva, etc...


Bruner (1997) destaca la conexión entre la actividad narrativa de los seres humanos, ya desde la infancia, y su importancia en la construcción de la identidad personal. La narración sería un modo de pensamiento y un vehículo para la creación de significados, propios y compartidos socialmente. Uno de los objetivos de la educación debería ser crear una “sensibilidad narrativa” y fomentarla a lo largo del desarrollo.


                                                                       CÓMO SE EXPLICA LA ADQUISICIÓN DEL LENGUAJE: MODELOS LINGÜÍSTICOS INNATISTAS Y EXPLICACIONES CONSTRUCTIVISTAS.

El lingüista N. Chomsky (1959) realizó una crítica demoledora a Skinner, un psicólogo conductista que concebía en los años cincuenta el lenguaje como conducta verbal que podía aprenderse del mismo modo que cualquier otra conducta humana, por medio del reforzamiento.

Chomsky situó el lenguaje en el plano cognitivo y planteó que el rasgo fundamental de la actividad lingüística es su “creatividad” en el sentido de que el lenguaje constituye un tipo de competencia que permite generar infinidad de oraciones distintas a partir de un conjunto de reglas relativamente pequeño.

Para él, la  capacidad del lenguaje constituye una capacidad innata e independiente de la inteligencia general.
La gramática universal es lo que permite a los niños pequeños acceder al aprendizaje del conocimiento gramatical.

Evidentemente el aprendizaje es necesario; las lenguas son distintas en relación a su fonología y su vocabulario. Pero el niño dispone de unos principios universales relacionados con lo que es común a todas las lenguas.

Karmiloff-Smith, discípula de Piaget adoptó una postura relativamente crítica a la piagetiana sobre el papel del lenguaje en el desarrollo del niño. Por una parte, asume los postulados constructivistas generales de la teoría de Piaget, pero por otra parte considera que el autor ginebrino no situó en su justo lugar el lenguaje respecto al desarrollo cognitivo general. Karmiloff-Smith planteó que el lenguaje constituye una tarea o problema de desarrollo por sí mismo.

O lo que es lo mismo para Piaget en su modelo de estadios se producen cambios globales que abarcan distintos dominios más o menos simultáneamente, es decir, cambios generales que afectan a la totalidad de los dominios. Karmiloff-Smith propone un modelo de fases de desarrollo más que un modelo de estadios. Apela a la existencia de cambios de fase recurrentes que ocurren en un momento distinto en cada  microdominio y dentro de cada dominio, se producen de manera repetida. Los cambios, pues se producen en distintos  momentos para cada dominio en  particular.
  
Ella indica que el conocimiento del lenguaje es el producto complejo de la interacción entre unas predisposiciones iniciales y la propia experiencia con la lengua en la que se ven inmersos los bebés desde su nacimiento en cualquier lugar del mundo.

En este sentido la naturaleza garantizaría que el bebé atienda desde muy temprano a las señales lingüísticas. Para los autores que defienden esta tesis, si la especie humana tiene algún “don especial” relacionado con el lenguaje, este no consiste en dicha gramática en sí, sino la capacidad de aprenderla.

5. APRENDER EL LENGUAJE EN CONTEXTOS BILINGÜES

Siguán (1998) define como bilingüe al individuo que posee dos sistemas lingüísticos y que es capaz de utilizarlos en cualquier circunstancia con una facilidad y eficacia semejantes. Según Siguán (1998) un bilingüe  perfecto no existe, porque se selecciona los contextos en que utiliza una u otra lengua. Aunque se
 aprenda a traducir de una lengua  a la otra, el manejo de ambas nunca será idéntico.

No hay que confundir el concepto de bilingüismo con el de aprendizaje de una segunda lengua. El bilingüe es el que ha interiorizado la segunda lengua y es, por tanto, capaz de pensar en una u otra según las circunstancias.

Principales fases del desarrollo lingüístico bilingüe.

-Procesos fonológicos: la experiencia con más de una lengua favorece la discriminación perceptiva, no la dificulta.

-Procesos léxicos: Al principio del desarrollo del lenguaje, el niño sólo tiene un sistema de vocabulario (léxico); es decir, conoce palabras en los dos idiomas a los que está expuesto, pero tiende a evitar equivalentes de traducción.

-Procesos gramaticales: Si la exposición y la práctica en las dos lenguas es equilibrada, se observa que los niños siguen un curso de aprendizaje gramatical semejante al de los niños monolingües de cada una de las lenguas que está aprendiendo el niño bilingüe.

Las capacidades perceptivas del bebé desde el primer mes hasta los 2 años


http://www.mibebeyyo.com/PAGINA ASOCIADA
  1. Las capacidades perceptivas del bebé

La percepción visual

Técnicas utilizadas para conocer cómo ven los recién nacidos:

Técnicas de medidas psicofisiológicas: miden cómo va madurando los sistemas sensoriales, cómo es la actividad eléctrica del cerebro o qué señales emiten algunos órganos cuando se presentan ciertos estímulos (p.ej., la dilatación o contracción de la pupila y la aceleración o desaceleración del ritmo cardíaco).

Técnicas de medidas conductuales (evalúan lo que los sujetos hacen) :

-De preferencia: presentar dos estímulos diferentes de forma simultánea al bebé y registrar el tiempo de fijación visual ante cada uno de ellos.

-De habituación: presentar un estímulo hasta que el bebé se acostumbra a él y a continuación presentar otro distinto para ver si recupera la atención y, por lo tanto lo diferencia del anterior.

-De condicionamiento: refuerza algunos movimientos voluntarios del bebé (como mirar, chupar o girar la cabeza) para ver si discrimina entre estímulos diferentes.

Sobre los procesos visuales básicos:

1.Acomodación visual: tiene que ver con la capacidad de enfocar. Los recién nacidos enfocan los objetos situados a menos de 20 cm pero a los 4 meses el ojo se acomoda como el de un adulto.

2.Agudeza visual: es la capacidad que tiene el ojo de percibir detalles. Los recién nacidos perciben muy pocos detalles, incrementándose a las 6 semanas y siendo similar al adulto a los 6 meses.

3.Sensibilidad al contraste: durante el primer mes la visión de los bebes se parece a la visión nocturna que tenemos los adultos y sólo ven los objetos grandes y con mucho contraste, pero a los 6 meses esta sensibilidad mejora y se alcanzan niveles comparables a los del adulto.

4. Percepción de la profundidad: el sistema visual humano dispone de ciertos indicios para percibir la profundidad ya entre los 5 y 7 meses. Los que se captan con un solo ojo son monoculares, los que se captan con los dos ojos binoculares y los que dependen del movimiento son cinéticos.


5. Percepción de la forma: los bebes tienen preferencias a la hora de mirar objetos o estímulos. Prefieren objetos moderadamente complejos a otros más simples. A través de diferentes estudios se ha llegado a la conclusión que los bebes prefieren los dibujos de rostros humanos, frente a dibujos geométricos similares a las caras.
Esta preferencia por el rostro humano, sea innata o debida a sus rasgos especiales, podría considerarse como una readaptación que facilitaría las primeras relaciones sociales.

6. Percepción de los objetos: a través de estudios realizados se puede decir que los bebés de 7 meses ya perciben los objetos como unidades independientemente de su movimiento y a pesar de que estén parcialmente ocultos.

7.Percepción del color: estudios realizados ponen de manifiesto que desde el primer o el segundo mes los bebes perciben y discriminan los colores. Desde las primeras semanas de vida prefieren mirar los colores denominados básicos o primarios (verde, azul o rojo) frente al negro el amarillo.

2.2. La percepción auditiva.

El sistema auditivo comienza a funcionar durante el periodo de gestación.

También se ha encontrado que en muchos casos bebés pertenecientes a comunidades lingüísticas diferentes distinguen los mismos sonidos aunque no estén presentes en su lengua, algo que los adultos no somos capaces de hacer. Esta capacidad se mantiene durante unos meses y luego se pierde, por la no funcionalidad.

En relación a la percepción de la música cabe indicar que en el tercer trimestre de vida intrauterina, los bebés distinguen entre tonos agudos y graves, discriminando mejor estos últimos.

La discriminación es más fina cuando la música que se escucha es a la que se está acostumbrado.

La forma en la que cantan los padres y las madres a los bebés influye también a la hora de conocer la música. Tono alto, tempo lento y una expresividad a la vez que se canta.

2.3. El olfato, el gusto y el tacto

La percepción de éstos  no ha sido tan estudiada como la vista o el oído.

En lo referente al olfato, en los recién nacidos se observan giros de cabeza y muecas de asco cuando se les presentan olores desagradables. Con olores agradables se observan expresiones faciales positivas.

Los recién nacidos son capaces de reconocer olores conocidos.

También se ha comprobado que los recién nacidos discriminan los diferentes tipos de sabores: dulce, amargo y ácido.

También perciben sensaciones táctiles y de dolor.

2.4. La percepción intermodal

También se ha investigado si los bebés pueden conectar los estímulos que provienen de diferentes modalidades sensoriales.

Estudios llevados a cabo han inspeccionado la conexión entre algunas modalidades sensoriales como la vista y el tacto, la vista y el oído o la vista y la propiocepción para conocer la misma persona u objeto.

  1. Coordinación vista y tacto: experimentos realizados con bebes de 1 mes demuestran que los bebes tienen capacidad de coordinar estímulos visuales y táctiles.

  1. Coordinación vista oído: los bebés de al menos 4 meses son capaces de establecer correspondencia entre un estímulo auditivo y uno visual.

  1. Imitación de gestos: los bebés desde muy temprano son capaces de imitar gestos observados.

Pero no es lo mismo relacionar eventos que integrar información recibida mediante diferentes sentidos para identificar objetos.
La unidad de los sentidos no es innata ni aprendida exclusivamente sino que el bebé necesita:
-        por una parte, establecer relaciones entre eventos procedentes de diversas modalidades sensoriales desde muy temprano.
-        por otra necesita de la maduración del sistema y la interacción con el entorno para que esa integración sea completa y eficaz para todas las modalidades y en todas las direcciones.

  1. La explicación piagetiana del período sensoriomotor.

Constituye un viaje evolutivo que conduce al bebé desde la actividad refleja, con la que todos vienen equipados de nacimiento, hasta la conducta intencional (conjunto de actos referidos al objeto, conducta emitida para transmitir información de forma intencionada acerca de algo) más temprana y la capacidad simbólica.

Piaget diferenció 6 estadios dentro de este período que van desde el ejercicio de los reflejos hasta el inicio de la conducta, primero intencional y luego simbólica.

Conceptos piagetianos:

Reacción Circular Primaria (RC1ª): repetición de acciones sobre el propio cuerpo. Ej. Cuando el bebé muy pequeño encuentra por zar su dedo pulgar al lado de la boca y lo chupa una y otra vez.

Reacción Circular Secundaria (RC2ª): acciones orientadas hacia objetos externos. Ej. El  bebé de 4 meses tiene un artilugio colgado en su cuna y lo golpea repetidas veces observando su movimiento.

Conducta Intencional (CI): búsqueda deliberada de una meta, por medio de determinados comportamientos que pretenden ese fin. Es una característica básica de la conducta inteligente. Ej. Un bebé de 9 meses que no gatea y que tira de la alfombra para conseguir el objeto que se encuentra en el extremo opuesto a él.

Reacción Circular Terciaria  (RC3ª): Búsqueda de un efecto interesante o resultado atractivo para el sujeto, mediante la variación y experimentación de distintas acciones. Ej. Un bebé de 15 meses que deja caer un objeto desde diferentes posiciones para ver dónde cae.

Inicio de la capacidad simbólica: Uso de representaciones mentales o símbolos. Es el logro fundamental en el desarrollo de la inteligencia.

Símbolo: cualquier tipo de estímulo o código que represente otra cosa (objeto, persona...) Un ejemplo son las palabras. Los símbolos tienen el plano del significante (lo que es) y del significado (lo que representa)

El uso de la capacidad simbólica supone un logro crucial en el desarrollo intelectual. Es un cambio cualitativo.

Estadios en el desarrollo cognitivo en el periodo sensoriomotor

Estadio 1: El ejercicio de los reflejos (0-1 mes aprox.).

Este estadio está determinado por el uso de los reflejos innatos como punto de partida del desarrollo psicológico y como primer paso también para  la adquisición del conocimiento.

Estadio 2: Las primeras adaptaciones adquiridas y las reacciones circulares primarias (1-4 meses aprox.)

Aparecen las RC1ª fruto de los mecanismos de asimilación y acomodación. Aparecen las primeras conductas adquiridas. Ej. Bebé que se chupa el pulgar.

Estadio 3: Reacciones circulares secundarias y procedimientos destinados a prolongar espectáculos interesantes (4-8 meses aprox.)

En este estadio entran en juego objetos externos. El bebé se interesa por golpear, empujar, agitar, pero no de forma intencionada. Son descubrimientos azarosos.

Estadio 4: La coordinación de los esquemas secundarios y su aplicación a nuevas situaciones (8-12 meses aprox.)

Las conductas son intencionales. Un esquema se subordina a otro y se consigue una conducta más elaborada. Por ejemplo tirar de una manta para arrastrar un juguete.
En este estadio también surge la anticipación (el bebé sabe que su madre va a salir porque se pone un abrigo).

Estadio 5: La reacción circular terciaria y el descubrimiento de los nuevos medios mediante la experimentación activa (12  -18 meses aprox.)

En este estadio también se producen representaciones de conductas pero de forma intencionada e introduciendo variables en los modos de acción. Le lleva a descubrir nuevos medios para conseguir los fines que se propone.

Estadio 6: La invención de nuevos medios mediante combinaciones mentales (18 - 24 meses aprox.)

Es el punto de transición del periodo sensoriomotor al de operaciones concretas. En las conductas que se llevan a cabo en este estadio existe planificación, previsión, intencionalidad. Parece operar en el plano de la invención y no en el de la acción. El niño prevé, anticipa, qué maniobras han de llevarse a cabo para conseguir lo que busca.

El juego es una actividad fundamental en la vida del niño

El juego es una actividad fundamental en la vida del niño, pues favorece su desarrollo físico y psicológico. A medida que el niño crece y se desarrolla física y psicológicamente, sus juegos y su forma de jugar van cambiando y es ahí donde debemos estar, es una misión que tenemos que compartir con ellos, en general, somos su espejo y ejemplo.....sino, con el tiempo, lo veremos...