El nacimiento llamado “a término” es el que se produce hacia la semana
38-40. El
proceso del parto , traumático para el bebé, constituye una serie de variaciones
físicas en el entorno y en su modo de existir hasta entonces (desaparición de placenta, cordón umbilical y
líquido amniótico). Pasa de un
ambiente líquido, oscuro, a temperatura constante y un sonido amortiguado, a
otro frío, luminoso y ruidoso.
El primer llanto será la demostración que el sistema respiratorio funciona,
ya que el aire entra a los pulmones y es expulsado por la boca.
El corte del cordón umbilical supondrá una puesta en marcha del sistema
circulatorio, ya que produce un aumento de la presión sanguínea que regulará
posteriormente.
Aparece el reflejo innato de succión, fundamental para la supervivencia.
